El uso de las llaves del Reino y la pureza de la Iglesia.

Pan partido y una copa de vino sobre una mesa rústica de madera bajo una luz cálida y solemne.

La Cena del Señor no es un rito vacío o una formalidad externa. Es un deber sagrado de la congregación y el liderazgo proteger la santidad de la Mesa mediante el uso fiel de las llaves del Reino, buscando siempre un único fin: la restauración del hermano